jueves 12 de noviembre de 2009

The Trent Tucker Rule

Reacción de la grada  
Con una carrera NBA más bien discreta, Trent Tucker pasó a la historia por una canasta increíble





El pasado martes, en el United Center de Chicago, al final del partido que enfrentaba a los Bulls con los Denver Nuggets, sucedía esto:














Con un marcador favorable a los Nuggets de 89-90, y a falta de 0.3 segundos por disputarse, el pívot de los Bulls Brad Miller lanza un tiro que acaba entrando, dándole la victoria a su equipo. Miller realiza lo que los americanos llaman un catch-and-shoot, es decir "coger y lanzar". En otras palabras, Brad captura el pase de su compañero y tira a canasta con el mismo movimiento, dado que no hay tiempo material para realizar un lanzamiento en suspensión al uso.

Después de varios minutos de deliberaciones y de ver la jugada desde todos los ángulos posibles, los árbitros deciden invalidar el tiro de Miller por considerar que en el momento de expirar el tiempo de partido el balón todavía está en contacto con la mano del jugador. La regla de la NBA lo dice bien claro: los árbitros sólo pueden dar validez a una canasta de este tipo si tienen el total y absoluto convencimiento de que el tiro se produce dentro del tiempo. En este caso los colegiados estimaron que las yemas de los dedos de Miller todavía rozan el balón cuando éste sale despedido hacia la canasta.

Independientemente de la validez o no de esta jugada concreta (que no queda clara ni siquiera después de ver las repeticiones), me vino a la mente la Trent Tucker Rule, una regla a veces olvidada pero que resulta importante cuando se producen jugadas de este tipo y que causó mucho revuelo en el momento en la que fue instaurada. Hagamos un poco de memoria:

Estamos en el Madison Square Garden, el 15 de enero de 1990. Los New York Knicks y los Chicago Bulls (curioso que vuelvan a aparecer los Bulls) empatan a 106 un partido del que tan solo queda una décima de segundo por disputarse. Mark Jackson saca de banda, y el escolta Trent Tucker, por increíble que pueda parecer, tiene tiempo para recibir el balón, levantarse en el aire y lanzar un triple que entra en la canasta de los Bulls dándole la victoria a los Knicks por 109-106. Como cabría esperar, Chicago pone el grito en el cielo, clamando que es físicamente imposible que en una décima de segundo un jugador sea capaz de recibir un pase y lanzar a canasta en suspensión. En su momento, la NBA hizo caso omiso de las protestas de los Bulls, y no modificó en absoluto el resultado final del encuentro, que quedaría para siempre como una victoria histórica para los Knicks por la forma en la que se produjo.

Sin embargo, y gracias a la mediación de Rod Thorn (por aquel entonces directivo de la NBA y antes de eso General Manager de los Bulls), la NBA se planteó revisar los cronómetros de los pabellones de cada cancha, cuyo sistema American Sign & Indicator parecía algo "desfasado" y poco fiable en unas circunstancias como las que se dieron aquella noche en el Madison. Consultando con las mediciones que se realizaban entonces en el baloncesto FIBA, la NBA determinó que eran necesarias al menos tres décimas de segundo para que un jugador tuviera tiempo de hacer un lanzamiento a canasta. Se instauraba así de forma oficiosa la Trent Tucker Rule, que entraría en vigor de forma plena en 1991. Al mismo tiempo aumentó la preocupación por ajustar lo máximo posible el tiempo de posesión y de final de partido, una búsqueda que culminó con la adopción en el año 2002 de los tableros cuyo borde se ilumina de color rojo en el instante preciso en el que el reloj de posesión de 24 segundos o el del final de cada cuarto llega a cero. De esta manera resulta más fácil para los árbitros establecer si un tiro está o no fuera de tiempo, al gozar de una referencia visual clara en forma de luz alrededor del tablero.

Pero la vida está llena de casualidades, y si hemos visto que los Bulls estaban implicados en ambas jugadas (la de Trent Tucker en 1990 y la de Brad Miller en 2009), también los Knicks protagonizaron otro hecho curioso. El 20 de diciembre de 2006, en un Knicks-Bobcats, el jugador de New York David Lee anotó una canasta ganadora a falta de una décima de segundo, desafiando la Trent Tucker Rule que dictamina que es imposible meter un tiro con menos de tres décimas por jugar. El "truco" está en que Lee desvía el pase desde la banda hacia la canasta, sin ejecutar ningún tiro. Por ello, la jugada está dentro de tiempo, y debe ser la canasta conseguida en menos tiempo de la que se tiene constancia. Aquí tenéis la secuencia:











En todo caso, y dado que estamos ante una especie de "palmeo" y no un tiro, la Trent Tucker Rule parece a salvo. Sin embargo, hay gente que se pregunta si el ser humano es capaz de recibir un pase y lanzar a canasta en menos de 0.3 segundos, el tiempo aproximado que empleamos en efectuar un parpadeo. Entre esa gente está el equipo de FSN Sport Science, que se dedica entre otras cosas a intentar "desmontar" los mitos existentes en el deporte. Con un arsenal tecnológico espectacular con cámaras que captan el tiempo hasta la millonésima de segundo (una tecnología que de haber existido en 1990 seguramente habría anulado la canasta de Tucker), los chicos de FSN Sport Science se decidieron a probar si era posible para un jugador lanzar en menos de tres décimas de segundo.

Para ello, eligieron como "conejillo de indias" en este test a Jason Kapono, actual alero de los Philadelphia 76ers y considerado unánimemente como uno de los mejores tiradores de la NBA. Jugador con una mecánica depuradísima, ha ganado dos veces el concurso de triples del All-Star Weekend (2007 y 2008). En esas temporadas, Kapono lideró la Liga en porcentaje de triples, llegando al 51.4% en la temporada 2006-07. En total, Kapono acredita el segundo mejor porcentaje de acierto en los triples en una carrera (45.3%), sólo por detrás de Steve Kerr. Así pues, su elección parecía más que acertada para este atractivo experimento.

Con la colaboración de Jordan Farmar como "asistente" de lujo, Jason Kapono tenía ante sí el reto de recibir un pase y lanzar a canasta en menos de 0.3 segundos. Algunos de vosotros ya conocéis esta historia y sabéis como termina. Otros lo estaréis intentando adivinar, y otros estaréis deseando ver este vídeo (en el que por cierto también sale la famosa canasta de Trent Tucker) para ver si Kapono supera la prueba. En cualquier caso, disfrutad del espectáculo:









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